35 años de AMG
UNA HISTORIA DE DEPORTE Y LUJO
Pocas siglas ofrecen tanto aroma deportivo como las de AMG. La especialista en radicalizar los modelos de Mercedes cumple 35 años y nosotros te contamos su historia y te mostramos buena parte de su rica variedad de creaciones en nuestra galería. (TERRA)
SANTIAGO, noviembre 14.-Pocas marcas tienen la exclusividad que posee Mercedes-Benz. Sus modelos son de una calidad única, en las cuales hay que hilar muy fino para perfeccionarlas. Pero alguien se encarga de ello, y es la rama AMG que le pone un apellido deportivo que destila pasión por todos sus poros. Affalterbach es el pequeño pueblo a unos 30 kilómetros de Stuttgart que alberga a esta fábrica de sueños que produce estas versiones. Posee 39.610 m2 y alrededor de 580 empleados, que trabajan en forma totalmente artesanal. La religión del lugar indica que por cada motor haya un hombre, lo que motiva según ellos al personal, ya que cada creación es "propia" de cada empleado. Allí se producen unos 100 motores cada día. Cada uno lleva una placa firmada por el mecánico especialista, así que si el motor da problemas, ya se sabe a quién exigir responsabilidades. Tanta dedicación sólo es destinada a los automóviles de Mercedes-Benz, pero la calidad y el renombre de la firma ha hecho que prácticamente ninguno de sus modelos, sean estos berlinas, coupés, monovolúmenes y hasta todo terrenos, queden fuera de esta personalización. Incluso recientemente se sumó a las nafteras una mecánica Diesel. El origen hay que buscarlo hace 35 años, cuando Hans Werner Aufrecht y Eberhard Melcher fundaron la compañía que tomo como siglas las iniciales de sus dos apellidos más la de Großaspach, donde queda la localidad de Aufrecht. En sus inicios, AMG ya modificaba a los modelos de la estrella como el 300 SE para competiciones. Los buenos resultados deportivos lograron que algunos clientes se tentaran en manejar estas creaciones fuera de las pistas. Así, poco a poco, AMG comenzó a vender